7 mar 2016

Éxito de las subastas judiciales electrónicas


EL CONFILEGAL Las subastas electrónicas ingresan 21 millones de euros en 5 meses multiplicando por 6 las subastas con postores
Ocurría que los bienes se malvendían porque los ciudadanos no se enteraban qué se subastaba, cuánto, por cuánto y qué había que hacer para adquirirlos. Los anuncios de las subastas se publicaban en los boletines de las provincias o en los tablones de anuncios de los juzgados, sitios a los que los ciudadanos no llegan.
Esto daba pie también a la existencia de un coto privado de los llamados “subasteros”, personas que se ponían de acuerdo para adquirir bienes a precios tirados para luego venderlos a un precio mayor.